reflexionando sobre el control de natalidad propio veo que si debo educar a un perro no puedo evitar sentir frustracion y que soy especista es como la sangre que recorre las venas cuando se nos duermen las piernas.. uno sabe que es la sangre volviendo a pasar por los tubitos infinitos y minusculos pero prefiere pensar que se duerme la pierna y nos da cosquillas despertarla

natalidad

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